En el corazón del Putumayo, con Daniela, Camilo y Juliana
Una variedad de prácticas para una inmersión completa en las tradiciones y saberes del territorio.
Te alojarás en cabañas de madera enclavadas en la naturaleza. Cada cabaña cuenta con dos camas individuales y un baño privado. Están diseñadas para brindarte una experiencia auténtica en el corazón de su lugar de vida, permitiéndote despertar con los sonidos del bosque.
Disfruta de pensión completa durante toda tu estancia, desde el almuerzo del Día 1 hasta el desayuno del Día 6. Las comidas se preparan con ingredientes orgánicos y locales que reflejan la filosofía del Buen Vivir de Camilo y Juliana.
Este retiro fue creado como un espacio de regeneración del ser. Un reencuentro con la calma, la naturaleza y tu ritmo interno. Buscamos acompañarte en un proceso amoroso, profundo y respetuoso con tus tiempos, tu cuerpo y tu energía.
"Caminaremos hacia el interior de uno mismo y hacia su naturaleza profunda, para sembrar nuevas intenciones, liberar lo que ya no es necesario y abrirnos a recibir los saberes del territorio."
Soy Dani, y te estaré acompañando en esta aventura interior. La práctica de yoga ha estado presente por muchos años en mi vida, y deseo que conectes con estas técnicas que van más allá de las posturas.
Juntas crearemos una experiencia sensorial donde el cuerpo se convierta en canal de expresión y libertad, permitiéndote habitarte sin juicios, con apertura y suavidad. Diseñé cada clase pensando en el equilibrio energético de tus chakras y en la conexión con los elementos.
Todo está intencionado para que puedas escucharte, sentirte y darte un descanso amoroso, para que tu cuerpo, mente y energía encuentren espacio para regenerarse.
Te recibirán en su casa: Agharta, el centro del buen vivir, una de las 6 áreas protegidas que conservan y regeneran gracias a su Fundación Kindicocha.
Camilo y Juliana ofrecen una experiencia única para Ser, Servir, Vivir y Disfrutar en comunión con este territorio mágico. Son los fundadores de la Fundación Kindicocha, que conserva más de 500 hectáreas de bosque, y de Agharta, su centro del Buen Vivir — el santuario mágico donde viven y dan la bienvenida a los viajeros.
El retiro se lleva a cabo dentro de esta tierra sagrada, con una amplia Maloka (AMA) para las prácticas de Yoga. Este espacio ha sido protegido y reforestado con amor durante los últimos 10 años.
Participantes de ediciones anteriores comparten su experiencia.